How Can We Pray For You? Have you signed up yet?

Los requisitos de la fe

En el momento en que somos salvos, Dios nos inscribe en la escuela de la fe. Es decir, Dios comienza a enseñarnos los principios bíblicos de cómo vivir en un mundo que se opone a Él. Podemos tener la seguridad de que el Dios de la Biblia es el único y verdadero Dios.

Comience su día con el emocional gratuito en contacto. Suscribase hoy mismo.
En
contacto El Ministerio de Enseñanza del Doctor Choustán alcanzamos al mundo con el evangelio de Jesucristo por medio de una enseñanza bíblica sólida.
Hoy en el programa en contacto los requisitos de la fe.
Cuando Saturno señor Jesucristo como su salvador personal de inmediato entró en una vida de fe.
O sea, usted empezó a experimentar plena certeza de que el Dios de la biblia es Dios.
Y que no solo es quien dice ser, sino que hará todo lo que prometió hacer.
Ahora el problema es que la mayoría de nosotros muy probablemente no entendió todo eso, y quizás ninguno lo hizo al aceptar a Cristo como salvador.
Entonces, lo que pasa en verdad es que Dios nos pone en la escuela de la fe, nos pone ahí para aprender los principios bíblicos más básicos, aprender a vivir para Dios, y aprender a vivir en un mundo que está en contra de él.
Al hablar de fe hablamos de eso justamente, o sea, de la plena seguridad de que Dios es el Dios de la biblia, y que era justo lo que ha prometido cómo llevar esa vida.
En el mundo en el que hemos de vivir bien hay que aprenderlo como sea, nadie al ser salvo, sabe vivir una vida de fe y todos coincidimos en que muchas veces sin importar desde cuando hemos sido cristianos aun flaqueamos, Aún fallamos, aún tenemos dudas, tenemos frustraciones y a veces es pura falta de fe.
Dios lo deja muy claro y decimos eso espero.
Cuando él lo ha dicho muy claro, ¿cómo aprendemos a andar, a caminar por fe?
¿Cómo aprendemos a vivir la vida de fe?
Bien lo que quiero hacer en este mensaje es hablar acerca de toda esta idea de la fe otra vez, quisiera hablar de los requisitos para aprender a andar por fe, Pues no es algo que sepamos automáticamente, sino que aprendemos por ensayo y error, al estudiar y tropezar, al flaquear, fallar y volver a levantarnos y seguir, pero hay ciertos principios que podemos aprender y nos ayudarán.
Así que le invito a buscar Génesis capítulo doce.
Una cosa muy cierta en la vida de Abraham es el amor, escuché el amor indescriptible e insondable de Dios, Aún en medio de sus fallas y fracasos, Dios lo amó.
Aún en medio de sus fallas, fracasos y frecuentes falta de fe, Dios siguió obrando y cumpliendo su propósito en su vida.
Creo que si hay algo que entender es que caeremos fallaremos, habrá momentos de flaqueza A menudo tendremos fracasos de fe Así los llamo, fracasos de fe Pero ¿sabe qué?
Dios no quiere que nos quedemos ahí sino aprender y seguir.
Así que leamos en el capítulo doce varios versículos como introducción a los capítulo doce al veinticinco, hablan de la vida de este hombre que sin duda era un hombre de fe pero quien también tuvo debilidades, capítulo doce, pero Jehová había dicho a Abraham: vete de tu tierra y de tu parentela y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré.
Y haré de ti una nación grande, Y te bendeciré y engrandeceré tu nombre y serás bendición, bendeciré a los que te bendijeren y a los que te maldijeren maldeciré.
Serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Y se fue a Abraham como Jehová le dijo y lot fue con él.
Y era Abraham de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.
Tomó pues Abraham a Saraí su mujer y al lot hijo de su hermano y todos sus bienes que habían ganado, Y las personas que habían adquirido en Harán y salieron para ir a tierra de Canaán y a tierra de Canaán llegaron.
Ahora Con eso en mente y seguiremos con parte de su vida aquí, lo que deseo hacer ahora es brindarle cinco requisitos para aprender andar por fe y usted recordará que Pablo dijo que somos justificados por fe, luego dijo que debemos andar por fe Pero andar por fe, la verdad es que ni siquiera sabemos lo que nos depara el siguiente minuto, el siguiente día, siguiente mes, siguiente año, siguiente de cada siguiente siglo.
La verdad es que hasta cierto punto nos vemos forzados a andar por fe.
Sin embargo la mayoría anda en la carne, es decir según sus propios deseos, facultades y talentos en la vida y solo harán que las cosas funcionen y a menudo no podrán.
La verdad es que el creyente debe andar por fe, o sea, andar con la confianza, andar con la plena confianza de que el dios de la biblia es quien dice ser, que hará exactamente lo que promete que hará bien?
¿Cuál es la primera lección en la escuela de la fe que he de aprender Si quiero aprender a andar y a vivir por fe en la primera lección es esta, aprender a escuchar a Dios.
Eso es realmente básico en todo nuestro andar con Dios, si no sé o no puedo oírlo, si no puedo identificar su voz, Si no puedo escucharlo, si no puedo saber que Dios me habla, ¿cómo sabré a dónde ir?
¿Cómo sabré qué hacer? ¿Por cuánto tiempo, cuándo, cómo o qué?
Mire, la verdad es que Dios quiere darnos dirección en nuestra vida, acaso no dice Fíjate de Jehová de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconocelo en todos tus caminos y él enderezará tus veredas, pero aunque interese mis veredas si no lo escucho, No captaré lo que tiene que decir.
Así que para aprender a vivir por fe, andar por fe y a vivir la vida cristiana como Dios quiere, un principio básico es aprender a escuchar a dios el paso número dos es aprender a obedecer a dios Si voy a andar por fe debo aprender a obedecer a Dios porque la verdad es la verdad es que la vida de fe es una vida de obediencia.
Y también es cierto que si en verdad quiero confiar en Dios, voy a obedecerlo.
Y si obedezco o miré, sólo obedeceré a aquel en quien confío.
Si en verdad confío en Dios, seré obediente y mi obediencia es prueba de mi confianza por eso, A menudo Dios manda gran dificultad y adversidad a la vida y y qué sucede, atravesamos eso y lo superamos.
Así seguimos. ¿Por qué? Porque confiamos en Dios.
Sabíamos lo que había dicho, decidimos obedecer a Dios y él nos condujo, y lo que hace eso es edificar su fe.
Cabacto de obediencia si observamos bien lo que Dios estaba haciendo, solo fortalecerá nuestra fe.
Ahora vea lo que pasa aquí Abraham, ¡provedecer a Dios! El capítulo doce, mire lo que dice.
Pero Jehová había dicho a Abraham, vete de tu tierra y le dice qué hacer, Versiculo cuatro como Jehová le dijo: Y se fue a Abraham, así que si seguimos por cada uno de todos estos capítulos cuando Dios dice: esto es lo que quiero que hagas, eso mismo hacia Abraham, al punto de sacrificar a su hijo pero siempre lo hacía, no siempre.
No siempre hacía lo que Dios le indicaba, porque él no siempre escuché, porque él no siempre obedecía al Señor Dios.
Porque en su deseo de actuar a su modo y de adaptar su situación a lo que consideraba mejor que hace, dice la biblia que Que baja en dirección a Egipto.
Ahora lo que deseo que note es esto, deseo que se fije lo que le pasa aquí como resultado de no haber escuchado.
Encontró algo en Egipto, de lo que nunca se sobrepuso.
Encontró algo en Egipto que le causó problemas el resto de su vida, halló algo en Egipto que no sólo a él le causó problemas, sino al mundo entero desde entonces.
Porque allá encontró a agar, una dama egipcia, una mujer egipcia, ¿Y usted recuerda qué pasó, lo veremos luego?
¿Qué pasó? Obtuvo algo que no esperaba.
Mire, cuando no escuchamos a Dios y nos vamos rumbo a Egipto, Egipto se ve bien, Tal vez solucionen nuestros problemas, quizás su club nuestras necesidades, pero ¿sabe qué pasa?
Usted llega a Egipto sin escuchar a Dios ni obedecerlo, Mire, tal vez parezca muy bueno por un tiempo, pero pero al final no será así.
Lo que sí hemos de hacer es recordar dos cosas.
Primero que todo, si quiero andar por fe debo aprender a escuchar a Dios, debo aprender a escucharlo y debo aprender qué más, debo aprender a obedecer a Dios.
Lo tercero que debo hacer es aprender a depender de Dios, No se trata de eso finalmente la vida de fe es aprender a confiar en Dios.
Si confío en él, dependeré de él. Contaré con él.
Me maldré de él en mis necesidades, aprenderé que haga por mí y sea para mí lo que necesito.
Si no confío en Dios y no lo escucho, no haré eso. ¿Y qué sucede?
Aquí nos damos cuenta de que Abraham aprendió a cómo depender del Señor.
Y si recuerda, sin duda dependía de las instrucciones del Señor, quien le dijo: En este capítulo doce dice: Vete a una tierra que te mostraré.
No sabía dónde iba, o sea, no tenía ni idea, estoy seguro. Pero cuando Dios le dice, ¿te mostraré?
Sabía que le mostraría el camino, te mostraré cómo llegar, te mostraré la tierra de la promesa donde quiero que vivas.
Te la mostraré, ¿qué hizo Abraham? Escuchó a Dios, lo obedeció. Y confío en que Dios lo llevaría allí.
Ahora cuando llegó, cuando llegó el neguefe y había una hambruna no confío en que Dios supliría, y si Dios pudo traerlo desde Urda los caldeos, hasta esta tierra, sin duda podía proveer tan llegar ahí.
Luego cuando se va a Egipto en vez de confiar en que Dios lo protegería, ponme a su esposa en una terrible situación y quiere sacrificarla de ser necesario solo para protegerse?
¿Podría confiar en que Dios lo protegería?
Lo que quiero que veas que Abraham, un hombre de gran fe, A quien podemos observar para aprender muchas lecciones de estos capítulos, tenía sus momentos de debilidad.
Mire, en los que no escuchó, en los que no obedeció a Dios, no dependió de Dios y en cada ocasión le salió caro.
La vida cristiana es así de simple. Me dirá: No parece simple.
En cierta forma lo es, obedezco a Dios o no. Si confío en Dios, obedeceré.
Si no confío en Dios, no de ser en y dependeré de él.
Actuaré a mi modo y mi modo al final terminará en una gran decepción en mi vida.
Paso número uno para andar por Fe. ¿Cuál cuál es el paso número uno?
Aprender, aprender a escuchar a Dios.
El paso número dos es aprender aprender a obedecer a Dios el paso número tres aprender a depender de Dios y el paso número cuatro es aprender a esperar en Dios Oh, válgame, aprender a esperar en Dios.
Una de las lecciones más difíciles de la vida, ¿y sabe qué?
A menudo, Cuanto más capaz, cuanto más dotada sea la persona menos quiere esperar, yo puedo.
Siempre que me adelanto a Dios meto la pata, La verdad es que aunque no lo conozca, usted también mete la pata cuando se adelanta a Dios.
Y siempre que Abraham se adelantaba a Dios metía la pata.
Ahora, vemos esta vez en qué cometió un gran error. Mire esto.
Recordará que Dios le dijo que en él serían benditas todas las naciones de la tierra.
En el capítulo quince, por ejemplo, Dios le había dado esta promesa: No temas, yo soy tu escudo, te protegeré, y tu galardón será sobremanera grande.
Vea qué gran promesa y dijo un momento, ni siquiera tengo un hijo.
Versiculo cuatro luego vino a él la palabra de Jehová diciendo no te heredaré este, o sea uno de sus siervos, sino un hijo tuyo será el que te heredará.
Le mostró las estrellas y dijo: ¿Las puedes contar? No. Y le dijo: Así será, así será tu descendencia.
Así será tu familia, ni siquiera podrás contarlos, y claro que no se podrían contar los ebrios que han nacido desde entonces.
Así que Le dijo señor, ¿cómo sabré qué qué poseeré esta tierra?
Luego le relata lo que pasa aquí. Y escuché lo que pasa en el siguiente capítulo, capítulo dieciseis:uno.
Saraí, mujer de Abraham no le daba hijos, y ella tenía una hierba egipcia que que se escuché que se llamaba Agar, Dijo entonces Saraí Abraham: Ya ves que Jehová me ha hecho este herir, te ruego pues que te llegues a mi sierra, quizá tendré hijos de ella.
Y atendió Abraham al ruego de Saraí. Escuché, debió haber levantado el mayor altar de todos ahí mismo.
Debió haber escuchado a Dios no a Saraí, pero decidió escuchar a Saraí, y dice Y Saraí mujer de Abraham tomó a Garr su hierba egipcia al cabo de diez años que había habitado a Abraham en la tierra de Canaán y la dio por mujer a Abraham su marido.
Y él se llegó a garr la cual concibió y cuando vio que había concebido miraba con desprecio a su señora.
Ve a esto. Primero era una hierba egipcia. Una criada.
Cuando concibe de pronto Saraí quien fue la de la idea, escuche comienza a odiar y despreciar a esa mujer.
Por fin, mire, por fin, si se fija en lo que pasa, nace su hijo, Y por último la echan de la casa.
Y Dios es quien le dice: Vuélvete a tu señora y ponte su misa bajo su mano.
¿Qué pasa? Aquí está Agar, que fue un regalo en Egipto, y ahora hay discordia en esta familia.
No solo eso, Abraham se adelantó a Dios, tuvo un hijo, que sería, aflicción, todos los años de su vida y a través de los siglos hasta el día de hoy.
Se le adelantó a Dios. Ahora, cuando decidimos desobedecer a dios no importa lo bueno que parezca no podemos hacer lo bueno No podemos hacer, no podemos hacer que sea bueno si no es de Dios.
No podemos hacer que salga bien si no es de Dios.
Por eso es tan importante que aprendamos a escuchar a Dios, aprender a obedecer a Dios, aprender a depender de Dios y esperar el tiempo de Dios.
Recuerde que si Dios dice espera, en su infinita sabiduría sabe, mire que no solo es lo mejor para Dios, sino para nosotros si dios dice espera es lo mejor para nosotros cuando dios nos dice espera si no espero tendré lo que puedo hacer yo Si espero, obtendré lo que puede hacer Dios, y mire, le dijo, le dijo Abraham, tu galardón será sobremanera grande.
Pero tienes que escucharme, obedecerme, depender de mí y esperar en mi tiempo.
Ahora, Si quiero aprender a andar por fe, debo aprender a reconocer mis fracasos de la fe ante Dios, y aprender de ellos, vea lo que pasó.
Vayamos al capítulo veintidós de Génesis, capítulo veintidós vea esto.
Aconteció, después de estas cosas, había nacido Isaac, hijo de la gracia del hijo de la promesa por el cual vendría el mesías y dice después de estas cosas, probó Dios a Abraham y le dijo Abraham y él respondió m aquí.
¿Sabe qué? No le encantaría escuchar a Dios decir fulano, zutano, mengano, ¿cómo se llame? M aquí.
Escuchando a Dios, este hombre había aprendido a escuchar. Sin andar con jugueteos, sí, aquí estoy.
Si solo pudieras saber lo que escuchaba, vea esto, toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas.
Y vete a tierra de morir y ofrécelo allí en Holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.
Estoy seguro de que al despertar esa mañana, no habría esperado eso ni en sus peores sueños.
Había aprendido a escuchar a Dios, sí, amé aquí, había aprendido a obedecer a Dios, vea el versículo tres, y Abraham se levantó muy de mañana, y en Álvaro dos su asno.
Vuelve el versículo dos y dijo toma ahora tu hijo, no un día de estos.
Ahora, APRENDIÓ A ESCUCHAR SÍ. A OBEDECER SÍ. A DEPENDER DE DIOS SÍ. A ESPERAR EN DIOS SÍ.
AHORA ES AHORA. Al día siguiente se levantó y tomó consigo dos siervos suyos y a Isaac su hijo y cortó leña para el Holocausto y se levantó y fue al lugar que Dios le dijo.
Al tercer día, alzó a Abraham sus ojos y vio el lugar de lejos.
Entonces dijo Abraham a sus siervos Esperado aquí, preste atención, esperad aquí, con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos si volveremos a vosotros.
Ahora sé que Abraham está a punto de graduarse de la escuela de la fe, porque esta es la prueba de fuego de su amor y devoción a Dios.
Al hijo a quien esperó tantos años, tenía cien años cuando él nació, Al hijo de la promesa, ahora Dios le dice, quiero que lo lleves al monte morir y que me lo ofrezcas en sacrificio.
Y se fueron.
Y tomó a Abraham la leña del Holocausto y la puso sobre Isaac a su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo y fueron ambos juntos.
Se imagina esa conversación ve a esto. Entonces habló Isaac Abraham su padre y dijo: ¿padre mío? ¿Sí?
He aquí el fuego y la leña. ¿Mas dónde está el cordero para el Holocausto?
Me encanta esta respuesta, ve a esto versículo ocho y respondió Abraham.
Dios se proveerá de Cordero. Ya pudo graduarse.
Para el Holocausto, hijo mío, e iban juntos y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edifico allí a Abraham un altar y compuso la leña y ató a Isaac su hijo y lo puso en el altar sobre la leña.
Esto es lo que quiero que recuerde.
Si no estamos escuchando a Dios, lo lamentaremos de por vida.
Abraham, Abraham, M aquí. Y Dios le dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho.
Ni le hagas nada porque ya conozco que temes a Dios por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.
Entonces alzó a Abraham sus ojos y miró y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos.
Y fue a Abraham y tomó el carnero y lo ofreció el Holocausto, en lugar de su hijo.
Y llamó a Abraham el nombre de aquel lugar Jehová proveerá, por tanto se dice hoy en el monte de Jehová será provisto.
Y dijo, por mí mismo he jurado dice Jehová que por cuanto has hecho esto y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo, desierto, te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.
En tus simientes eran benditas todas las naciones de la tierra por cuanto obedeciste a mi voz.
Suponga que no hubiera escuchado en ese momento.
Y lo que me dice eso es cuán importante es en el andar de la fe ¿Qué nos alejemos de Egipto?
Y que seamos muy sensibles a la voz de Dios y que cuando nos hable seamos como, mire, aprendamos como aprendió Abraham a decir m aquí señor escuchando dispuesto a obedecer, dispuesto a defender, dispuesto a esperar dispuesto a confesar mis faltas, mis fallas, mis fracasos en la fe y momentos de desobediencia, dispuesto a arrepentirme de eso para poder aprender a andar por fe.

 

 

Rate this post

By admin