Vida eterna: Usted puede estar seguro – Dr. Charles Stanley

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Vida eterna: Usted puede estar seguro – Dr. Charles Stanley

¿Está seguro de que tiene vida eterna? A muchas personas les molesta esta pregunta y responden de manera incierta, dudosa y a la defensiva. Pero si de verdad entiende lo que el Señor Jesús hizo por usted en el Calvario, podrá estar seguro de su salvación.

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Hoy en el programa en contacto: Vida eterna, usted puede estar seguro.
Si usted muriera hoy, ¿Estás seguro de tener la vida eterna?
La pregunta le perturba un poco? ¿Lo hace sentir algo un poco inquieto?
¿Tal vez algo inseguro, incierto, quizás algo dudoso? Tal vez algo temeroso?
Incluso se siente a la defensiva o tan solo o molesto?
¿Por qué habría de molestarlo esta pregunta?
Porque verá, si tiene realmente claro en su mente que tiene el don de la vida eterna, y que si muriera hoy, iría al cielo, la pregunta no debería inquietarlo en nada, pero quizá el hecho de que le esté molestando es porque usted no está seguro, está dudoso y le inquieta toda esta idea en general.
Si es así, quizás entonces deba asegurarse y si le interesa asegurarse de dónde pasará la eternidad, le tengo buenas noticias.
Y de eso es de lo que me gustaría hablar en este mensaje porque hablaré de la vida eterna.
Y del hecho de que puede estar seguro de que tiene el don de la vida eterna.
Vayamos por favor a primera de Juan capítulo cinco.
En este quinto capítulo de primera de Juan, se nos habla de la idea misma, de la seguridad, y Juan ha dicho: Con bastante claridad que si tiene al Hijo de Dios Jesucristo, entonces tiene vida eterna y si no lo tiene, No tiene esta vida, eso lo deja muy claro.
Y luego termina diciendo en el versículo trece: Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios para que sepáis qué tenéis vida eterna.
No que lo esperen, ni que quizás no es posiblemente, sino que tengan la plena certeza de que tienen el don de la vida eterna, es decir, usted y Dios han tenido una transacción, usted tuvo una experiencia personal con él a través de la cual le ha dado esta vida.
Ahora, ¿qué es esta vida eterna? Mire, es una es una duración sin fin.
Mire, es una vida con una duración sin fin, en la presencia de y en comunión con Dios, que comienza en determinado momento en esta vida y continúa para siempre.
Y al dejar esta vida, significa que pasaremos la eternidad o sea por siempre para siempre sin final con Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo con todos los ángeles santos y con cada una de las personas, que también ha vivido o vivirá alguna vez, haya aceptado a Cristo como Salvador o en el Antiguo Testamento que haya puesto su fe en Dios en la promesa del Mesías.
Entonces, al pensar en la idea misma de tener la promesa y de tener la certeza, pasen lo que pase, ya sea que suceda sin previo aviso o le sucede al final de un largo tiempo de enfermedad, puede saber esto sin lugar a dudas, sin temor alguno valientemente con toda seguridad si tengo el don de la vida eterna ¿Bien?
Quiero que pensemos un momento porque verá, lo que acabamos de decir es qué es el don de la vida eterna.
La paga del pecado es muerte más la dádiva de Dios, es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
No podemos tener el don de la vida eterna separado de Cristo.
Está irrevocablemente ligado a una relación personal con Jesús, ahora lo que deseo hacer para empezar es distinguir entre la idea misma de seguridad eterna y certeza porque ante todo deseo hablar del hecho de que todos podemos tener certeza de que tenemos el don de la vida eterna, porque mucha gente tiene el don de la vida eterna, pero no están seguros, y pasan toda su vida medio atormentados a menudo, con la idea o la suposición, suponen que en verdad no la tienen.
Suponen qué tal si tomé esta decisión pero en verdad no tengo la vida eterna?
Así que hablemos durante un momento acerca de la seguridad eterna.
La seguridad eterna es la obra de Dios por la cual garantiza que el don de la vida eterna una vez que se recibe mire una vez que se recibe es para siempre y nunca se pierde es la garantía de Dios de que el don de la vida eterna una vez recibido es para siempre y no se puede perder.
Esa es la seguridad eterna. Ahora, la certeza es la plena convicción de detener en sí La vida eterna.
La pregunta es ésta: ¿En verdad quiere nuestro Dios que estemos plenamente seguros de la vida eterna, así es?
Mire, hay gente que es creyente y dice, bueno, quizás no deberíamos estar tan seguros, porque este Mire, no estar seguros, he escuchado esto.
No estar del todo seguros, Dios lo dejó así para que no estemos del todo seguros.
Porque si no estoy completamente seguro haré un mayor esfuerzo. Si no estoy del todo seguro, debo orar más.
Y si no estoy del todo seguro seré más dependiente.
No estoy plenamente seguro, seré más humilde y si no estoy seguro resolverá mi problema del orgullo.
Si no estoy del todo seguro, iré más a la iglesia ahorraré más leeré con más frecuencia la biblia y seré seré más diligente en todo este asunto.
No saldré a picar ni fallaré si no estoy seguro. Nada de eso es verdad.
Eso no tiene nada de cierto.
Porque nuestra salvación no se basa en nuestras obras sino en la obra consumada de Jesucristo en el Calvario.
Al depositar mi fe en él y en lo que ha hecho, quedé eternamente seguro, porque mire, el foco de la seguridad eterna es en la obra de dios mi certeza de lo que él ha hecho es algo dentro de mí es la plena convicción que tengo es la plena comprensión de que lo que Dios ha prometido ahora es real en mi vida Así que estamos hablando, mire, estamos hablando de hechos, verdades versus sentimientos Hablamos de la verdad versus lo que creo acerca de mi relación.
Mi relación con Dios está del todo intacta. Mi relación está por completo sellada.
No sellada por mi conducta, ni mi comportamiento, ni sellada por mis sentimientos.
Está sellada por la preciosa obra de Jesucristo en el Calvario, cuando lo acepté como Salvador, su espíritu mese yo.
El espíritu de Dios no sé yo, no nosotros mismos, sellados hasta el día de la redención.
Sí, Lo siento o no, y si me siento seguro o no, o tenga alguna certeza o no, cuando Dios los ella, usted está sellado la tragedia es que vaya por la vida, atormentado por dudas, temores y ansiedades.
Bien, lo más probable es que si duda que tiene el don de la vida eterna, si duda de que sea salvo, duda que Dios le haya dado seguridad eterna lo más probable es que encuentre la razón entre estas que mencionaré.
Comencemos con la primera y es ésta.
Una de las razones por las que la gente duda De su seguridad, de no tienen seguridad, dudan de su seguridad eterna o dudan de su vida eterna, es porque no la tienen.
Esa es la razón directa, porque nunca han sido saldos, tenían buenos sentimientos, tomaron ciertas decisiones, decidieron cambiar del todo su forma de vivir, y ya en la iglesia dijeron quiero bautizarme, unirme a esta iglesia, a ser mejor, a ser bien, quiero esto y quiero aquello, quiero lo otro, y sabe qué?
Nunca creyeron en Cristo como su salvador personal.
Nunca buscaron en la cruz el perdón de sus pecados, entonces salen y están en alguna lista, y quizás donan dinero y tratan de ser buenas personas.
Pero nunca han sido genuinamente salvas por gracia de Dios ni recibieron a Cristo en sus vidas.
Nunca creyeron en el para perdón de sus pecados, nunca fueron llevados del mundo de las tinieblas al de la luz, nunca miré, nunca fueron rescatados por Cristo, de la muerte eterna ni dotados de vida eterna, y así, siempre tendrán altibajos, ¿bueno?
Tomé una decisión en el pasado, pero no me siento muy seguro, no están seguros, mire, porque el espíritu de Dios no le dará la certeza a alguien de que tiene el don de la vida eterna si no lo tiene.
Seria toda una contradicción a toda su función ahí, así que no dará certeza.
Por otra parte, algunas personas le dirán claro, cuando muera iré al cielo no lo tome como algo personal.
Y sabe lo que hacen engañarse a sí mismas eso es lo que hacen Cuando dicen pues sí sé que voy al cielo si tengo el don de la vida eterna Si no es así, el Espíritu de Dios los redarguya y lo ocultan El Espíritu de Dios los convence pero ellos lo ignoran El Espíritu de Dios los convence y lo asfixia aún más.
El espíritu de Dios los convence y ellos lo reprimen y lo contristas y contristas.
Hasta que al final ellos no ellos no ellos no creen, no, no les parece.
Sea un problema, porque de algún modo lo han resuelto, pero no tienen nada que ver con eso.
Hay algo más. Se sentirán inseguros en la vida.
Habrá otras áreas de incertidumbre en sus vidas y no se darán cuenta ni soportarán que nunca han sido saldos dirán, bueno todo mundo tiene dudas y todos tienen temores, Una de las razones de que la gente no tenga certeza de salvación es que nunca le han confiado a Jesucristo personal deliberada y voluntariamente en determinado momento.
Con su alma y su espíritu todo su destino eterno. Esa es la razón principal.
Pero hay una segunda razón. La segunda razón por la que la gente no tiene certeza es por el pecado en su vida De esto se trata el pecado El pecado es una violación de la ley de Dios El pecado impide fluir nuestra certeza, eso es lo que pasa.
Cuando alguien decide picar contra Dios qué ocurre, una sensación de distanciamiento no se siente cerca de Dios, incluso puede sentirse rechazado sin poder sentir el amor de Dios.
Esta gente tiene una gran sensación de culpa y por tanto no se sienten dignos de que Dios los ame.
Y lo que sucede es que como resultado del pecado en la vida ve a alguien, Eso impide su certeza.
Así que, los que una vez estaban seguros, ahora comienzan a desobedecer a Dios, se rebelan y caen en pecado.
Y al preguntarles, ¿estás seguro de ser salvo? Pues bueno, solía estarlo.
Perdieron su seguridad, pero no perdieron su seguridad eterna porque mire, Dios Padre estableció que el plan de redención es que una vez que acepte a Jesucristo como Salvador siempre para él será hijo de Dios, y Jesucristo es el eterno abogado viviente a la diestra del padre, prueba nuestra y garantía nuestra de que aún somos hijos de Dios.
Hay una tercera razón y es la falsa doctrina.
Cuando a una persona se le enseña que puede ser salvo y perderlo, y se le dice desde la infancia como a mí y a muchos otros lleva mucho tiempo sobreponerse, ¿sabe qué?
La gente escucha el evangelio, oye la palabra, oye la verdad y la oye una y otra vez y muchas veces está muy arraigado en ellos.
Quieren creer lo que usted dice, desean creer lo que escuchan, pero como sea, no pueden creer lo que les dice.
Mire, Si les preguntas si creen en la biblia o sí, claro, cada palabra en ella incluso en los mapas creo en todo eso.
¿Sabe qué? Usted usted puede leerles un pasaje bíblico y decir, mire, ¿qué hay?
¿Qué hay de este versículo y de este otro aquí? Bueno, ¿qué hay de ese versículo?
Pues mire, así es como me enseñaron. Mi abuelo creía eso, Mi abuela creía eso.
Mis padres lo creían y me dice que crea otra cosa.
Si era bueno para ellos, lo es para mí, debemos ir por la vida dudando de nuestra salvación.
Bueno para ellos bueno para usted no no es bueno para usted escuche bien fíjese en esto si sus padres creían en algo o sus abuelos creían en algo y usted ha descubierto que no era correcto?
Cambiar su postura doctrinal no significa que ya no los ame igual.
No tiene nada que ver con el afecto a sus abuelos o a sus padres nada que ver, no los está denigrando.
¿Qué más podrían decir si dirían cuenta de que al final tiene razón, dirían: ¡Alabado sea Dios, me alegra que lo descubrieran!
Nos llevó años darnos cuenta, ellos estarían agradecidos. Pero lo que debe decidir es esto.
Quiero saber la verdad o no. Voy a aferrarme a esas cosas por sentimentalismo.
Voy a aferrarme a las creencias de alguien más para no herir sus sentimientos.
O quiero saber la verdad del Dios vivo para poder vivir según esa verdad de manera exitosa, victorioso y triunfal y además quiero vivir con tal gozo, confianza y seguridad Que pase lo que pase, voy rumbo al cielo así quiero vivir.
Y eso me lleva a otra razón por la cual la gente suele dudar de su seguridad eterna, dudar de su salvación y dudar del don de la vida eterna que es lo que Dios nos da al ser salvo lo dudan por el énfasis excesivo en las emociones Siempre que haya más énfasis en las emociones que en la verdad sucederá esto.
Sin duda estará dominado por sus emociones. Las emociones miren nuestras emociones nos darán órdenes.
Las emociones dominarán y se apoderarán de la verdad que conocemos.
Esto es demasiado peligroso, sobre todo si no hemos estudiado la Biblia.
Si no persistimos en la palabra, y vamos a una reunión y todo el mundo está lavando y gritando aleluya, y ocurre todo eso, y a usted le encanta, o sea, lo que quiero decir es que todos podríamos crear, mire, podríamos crear un ambiente que sea así.
Cierta clase de música y ciertas alabanzas al Señor, ciertas emociones, y cuando nos damos cuenta, todo el mundo hablaba y dice aleluya, Gloria al Señor, cualquier cosa pasará del espíritu de Dios, vendrá sobre nosotros y el espíritu esto y lo otro espíritu del espíritu del espíritu del espíritu aquí y allá, quiero preguntarle algo.
¿Cuál es la verdad? ¿Cuál es la verdad?
Esto es lo que pasa: la razón por la que la gente se equivoca espiritualmente y se dejan llevar por sus emociones y luego pierden su sentido, de seguridad es porque están tan metidos en todo esto tan emocional?
En vez de meterse en la verdad de la palabra de Dios.
Enseña la biblia que nos dice? Dice que debemos alabar a Dios, sí, sí, sí, sí.
Pero si quiere que su alabanza y emociones que a todos nos gustan sean como deben y en verdad glorifiquen a Dios no solo algo que lo haga sentirse bien y sentirse mejor y mejor y mejor porque no quiere bajarse de ahí, mire, si la alabanza es genuina, debería poder pararse sobre la roca firme de la palabra de Dios es viva, eterna e inmutable y estar plenamente confiado.
Esa es la forma de defender.
Ahora, si si no está firma en su doctrina, lo que pasará es que sus emociones le sacaran partido y pasará esto.
No hay más avivamiento, terminó el servicio, ya es viernes muy duro una semana difícil.
Y se ha sentido mal toda la semana, digamos que su jefe le dijo unas palabrotas o su esposo o esposa ha sido una mala semana.
Mire, ¿dónde está Dios? Señor si me amas, ¿por qué me siento así? ¿Y qué sucede?
Comienza a dudar. ¿Por qué? ¿Por qué siento esto?
O es tentado, por ejemplo, en verdad es tentado en algo y piensa, bueno, si en verdad yo fuera a salvo, no estaría sintiendo esta atenta o sea no sentiría esto o no estaría pensando esto?
No necesariamente. ¿Acaso perdió algo Jesucristo? Y fue tentado. No, no perdió nada.
Mire, las emociones están bien.
Siempre que Mire siempre que esas emociones estén saturadas de la verdad del Dios vivo. Dirá está bien?
Yo he oído todo eso, pero ¿cuál es la verdadera base de mi cuál es la verdadera base de mi seguridad?
Creímos en Jesucristo, pues bien cuál es esa base, hay cuatro bases para nuestra absoluta en qué rentable certeza de que estamos seguros para siempre en él y tenemos el don de la vida eterna al aceptar a Cristo como nuestro salvador.
La primera, miren la primera base para ello es esta, las grandes e inmutables promesas de Dios todopoderoso.
Quisiera empezar con Juan tres:dieciseis lo llevaré a través de varios versículos.
Las poderosas, grandes, e inmutables promesas de Dios y esta es una de ellas.
Uno Juan tres:dieciseis Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo unigénito Para que todo aquel que en él cree no se pierda más tenga vida eterna: primera promesa.
Capítulo cinco. Escuche esta. Versículo veinticuatro.
De cierto, de cierto os digo el que oye mi palabra, este es el hijo de Dios, el que oye mi palabra y cree al que me envió Dios, tiene enseguida vida eterna.
Y no vendrá condenación o juicio, mas ha pasado desde ya de muerte eterna a vida eterna.
Mucha atención, dice. Que si creemos, si lo oímos y creemos, Ya hemos pasado de muerte eterna a vida eterna.
Busque ahora el capítulo diez. Este es el último capítulo diez. Mira el versículo veintiocho.
Y yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
¿Quién puede arrebatar lo de la mano de Dios? Nadie. Alguien dirá puedo salirme por mi cuenta No, no puede.
No puede. ¿Alguien más me sacará? Mire, nadie puede arrebatarlo de la mano de Dios.
Él dice dice. Nadie las puede arrebatar de la mano de mi padre, yo y el padre o no somos.
Que nos dice que no se puede perder Descanse en eso Así que la base numero uno Son más grandes, irrevocables e inmutables promesas de Dios, esa es la primera base de esto, la segunda es el amor incondicional de Dios por nosotros.
Regresemos al capítulo cinco de romanos, por favor. Romanos cinco, escuchen lo que dice Pablo.
Dice, En el versículo seis, porque Cristo cuando aún éramos débiles a su tiempo, murió por los impíos.
Versiculo ocho: Mas Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros.
Vayamos al capítulo ocho de romanos, escuche este impresionante pasaje aquí.
Dice en el versículo treinta y tres. ¿Quién afectará a a los escogidos de Dios?
Dios es el que justifica. Dice, por ejemplo, ¿quién puede acusarnos de algo que haga que Dios nos eche fuera nadie.
Luego dice: ¿Quién es el que condenarán?
Cristo es el que murió, mas aún, el que también resucitó el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
Le pregunto: ¿Quién nos separará del amor de Cristo?
¿Tribulación o angustia o persecución o hambre o desnudez o peligro o espada?
Puede pasar por todo eso, tener todo tipo de dudas y tribulaciones y pruebas, eso lo separará de Dios como está escrito.
Escuche por causa de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados como ovejas de matadero.
Antes en todas estas cosas, toda esta confusión, tripulación angustia, somos más que vencedores por medio de Cristo que nos amó.
Por lo cual estoy seguro persuadido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestaddes, ni lo presenten, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
¿Sabe? Él dijo que puede separarnos, quien puede separarnos, quien puede acusar a los elegidos de Dios, nadie.
Que puede separarnos del amor de Dios, nada puede separarnos de ese amor.
Entonces, sin nada puede separarle del amor de Dios, nadie puede acusarle escuche, acusarle ante los ojos de Dios.
Qué cosa en el mundo podría serlo dudar de una salvación comprada por Dios por medio de su hijo Jesucristo dada como un don y con la promesa absoluta de ser para siempre deme una legítima razón bíblica para dotar de su seguridad cierto, no hay ninguna razón válida.
La tercera base es la obra de Cristo en la cruz.
Le leeré un par de versículos, que encontramos en hebreo.
La obra consumada de Cristo en la cruz esta es la base suprema, veamos aquí lo que nos dice.
En el primero que nada el versículo once, Jesucristo es llamado sumo sacerdote quien se presenta ante el padre para expiar nuestros pecados, pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto Tabernáculo, no hecho de manos es decir no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni debe serros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el lugar tantísimo habiendo tenido eterna redención.
Ahora, no solo lo logró sino escuchen lo que dice hebreo las siete y veinticinco por lo cual puede también salvar por cuanto tiempo que dice puede estar bar, por cuánto tiempo, perpetuamente, a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
La obra de Cristo consumada en la cruz es lo que me da la seguridad, y luego, una última cosa, volvamos al capítulo ocho de romanos, Este es el testimonio del espíritu santo al corazón vea lo que dice en el versículo dieciséis, capítulo ocho.
El espíritu mismo de testimonio, de que somos hijos de Dios.
Escuche, ¿cuántas veces le ha preguntado a alguien que ha aceptado a Cristo? ¿Cómo te sientes? ¡Fantástico!
Otro responderá. Bueno, no me siento muy emocionado, pero sé que soy salvo.
¿Cómo pueden saberlo? El testimonio del espíritu santo.
Mire si está ahí sentado escuchando y lo que digo hace que Sienta algo justamente en su corazón es el espíritu de Dios dando testimonio a su espíritu de que escucha la verdad.
Tengo cuatro grandes bases para creer que mi salvación está asegurada para siempre, y tengo el don de la vida eterna, la primera, las grandes, irrevocables, y fieles promesas de Dios.
El amor incondicional de Dios y la obra consumada de Dios por medio de su hijo Jesucristo en la cruz.
Y luego, el testimonio del espíritu santo en mí de que soy hijo del Dios vivo ahora viene la gran pregunta.
Y bien, ¿cómo me aseguro, creo todo esto, cómo me aseguro?
Reconozca que cree que Jesucristo es el hijo eterno de Dios, como lo dice la biblia, quien fue a la cruz por sus pecados, y reconozca que ha pecado contra él y que sus pecados los separan de Dios.
Confiese su maldad y pídale perdón por todos sus pecados.
Y acepte el perdón En virtud de lo que él le prometió es todo lo que necesita.
Luego solo dígale: Señor Jesús, te recibo como mi salvador personal y señor de mi vida.
¿Y sabe qué?
En alguno de esos momentos breves breves momentos de oración en una fracción de segundo donde sea será salvo qué impresionante es la salvación qué impresionante es el amor de dios Pero ese sencillo, profundo y breve momento puede cambiar su vida.
Y mi oración a Dios es que eso mismo le haya ocurrido a usted.

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